Los Gigantes emparejan el Clásico; Bumgarner, hoy por la ventaja
Los Gigantes parecen haber retomado el control de la Serie Mundial.
Anoche empataron 2-2 el Clásico con una contundente victoria de 11-4 y hoy mandarán a la loma al as de estos pléiofs, Madison Bumgarner. La experiencia y enorme capacidad de San Francisco para ganar en octubre (17-4 en sus últimos 21 partidos de postemporada) pesan de nuevo. Nunca entraron en pánico y eso comenzó con su mánager Bruce Bochy, quien se resistió a la tentación de usar a Bumgarner con tres días de descanso y luego, cuando Ryan Vogelsong explotó en la tercera entrada del cuarto encuentro, usó magistralmente a su bulpén -y a su banca- para no aceptar daño en las últimos seis actos y un tercio.
Hubo dos momentos clave en el triunfo de los Gigantes. La respuesta inmediata de los campeones de la Liga Nacional luego de que Kansas City se adelantó 4-1 en la tercera; en el cierre, sencillos del bateador emergente Matt Duffy, quien anotó, y Buster Posey, el de éste productor, mandaron el mensaje de que los locales no se iban a rendir y anímicamente levantaron al equipo y a la afición. Después, en la sexta, con el juego 4-4, Jarrod Dyson abrió con sencillo por los monarcas de la Americana, e inexplicablemente, el timonel Ned Yost no mandó a tocar la bola. Con el encuentro igualado y con el gran trío que tiene en el bulpén, lo lógico era buscar la ventaja a toda costa a esas alturas, pero Yost no jugó con el “librito” y lo pagó caro. El emergente Nori Aoki bateó para doble matanza y Alcides Escobar fue dominado. En el cierre, con hombres en primera y segunda sin aut, San Francisco sí ordenó el toque de sacrificio y el novato Joe Panik lo ejecutó a la perfección para desencadenar el ataque decisivo, que concretaron sencillos remolcadores de Pablo Sandoval y Brandon Belt. Tras ir abajo 1-4, San Francisco ya ganaba 7-4.
El venezolano Yusmeiro Petit, quien ganó, y los primeros cinco bateadores en su orden al bate marcaron la diferencia para San Francisco. El derecho, convertido en el “arma secreta” de los Gigantes, como lo llamó Tom Verducci, de Sports Illustrated, relevó a su compatriota Jean Machi y colgó tres argollas, parando en seco al ataque de los Reales y dándoles a sus compañeros la oportunidad de venir de atrás. Ahora en esta postemporada suma 12 episodios sin permitir carrera. ¡Let´s go! (¡Vamos!), exclamó hacia su dógaut luego de terminar su labor. Por su parte, los primeros cinco bates gigantes, Gregor Blanco, Panik, Posey, Hunter Pence y Sandoval, se combinaron para conectar 10 de los 16 incogibles de los de casa, con lo que empataron su segundo mejor total en un Clásico, impulsar ocho anotaciones y anotar esa misma cantidad. El desempeño de Pence fue particularmente impresionante, ya que además de irse de 5-3, con tres remolcadas y dos anotadas, corrió bien las bases y se lució en el bosque derecho.
Pence es uno de los principales líderes del club y a sus compañeros les encanta que por lo general encuentra formas de hacer que las cosas pasen. Ayer lo hizo al crear problemas con su bateo oportuno.
ROMO CUMPLE OTRA VEZ
Esta vez, los nuevos “Nasty Boys”, Kelvin Herrera, Wade Davis y Greg Holland, no fueron factor. La batalla de los bulpéns la ganó fácilmente San Francisco, pues los bomberos de Kansas City estuvieron pésimos. Frasor, Finnegan y Collins permitieron por lo menos un registro. El histórico novato Finnegan, quien pasó de la Serie Mundial Colegial a la de Grandes Ligas en un año, se llevó cinco carreras en un episodio y fue el derrotado. Pasó de la gloria al infierno en un día.
Sergio Romo no tuvo problemas para cumplir con su encomienda por segundo partido en fila. El derecho gigante lanzó pelota de un jit y un ponche en un acto.
La ofensiva con la que Kansas City se adelantó en la tercera fue el perfecto ejemplo del estilo de “béisbol pequeño” que tanto éxito le ha dado. El daño se hizo con dos autes y el ataque incluyó un robo de base, dos jits al cuadro, una base por bolas y par de sencillos. Velocidad y habilidad para poner la bola en juego. Así juegan los campeones de la Americana. Desafortunadamente para ellos, su abridor Jason Vargas, quien se vio titubeante en cuatro capítulos, se ponchó con la casa llena para poner fin a la amenaza, y poco después Petit puso orden. Esto se combinó con la estrategia casi perfecta por parte de Bochy, quien mandó a dos emergentes que batearon jit (Duffy y Joaquín Arias) y otro que recibió pasaporte y anotó (Michael Morse). Petit igual conectó imparable. En total, usó a diez jugadores diferentes en el noveno puesto de su orden al bate. Bochy también puso a Juan Pérez en el jardín izquierdo, en lugar de Travis Ishikawa, y respondió con el guante y produciendo una carrera.
El quinto duelo de hoy pinta para ser muy atractivo e interesante. San Francisco es el favorito para irse con ventaja de 3-2 a Kansas City porque tendrá en el centro del diamante a Bumgarner, intratable a lo largo de esta postemporada (1.40 de efectividad) y cuya marca en Serie Mundial es 3-0. Sin embargo, los Reales tendrán igualmente a su as en la loma, James Shields, quien está deseoso de olvidar su mala apertura en el primer partido. Además, al no haber lanzado ayer, Herrera, David y Holland, el estelar trío de Kansas City, estarán bien descansados. Si Shields puede darles seis buenas entradas a los Reales, estarán en posición de poder aspirar a la victoria.
Hay buenas posibilidades de que el Clásico de Otoño se vaya al límite de siete juegos por primera vez desde 2011. Ambos equipos, como dijimos, están muy parejos, y son capaces de cambiar el momento a cada rato. Bumgarner le da la ventaja hoy a San Francisco en esta que ya es una serie al mejor de tres, pero habrá regreso a Kansas City y ahí lanzarán los veteranos Jake Peavy y Tim Hudson, éste en caso de que haya séptimo, y ninguno pudo vencer a los Reales en su primera oportunidad.
Yost dijo que “en secreto esperaba que esta serie se fuera a siete partidos por lo emocionante y vibrante que puede ser”. Parece que el deseo del timonel real podría cumplirse.
HOLLAND, POR EL RÉCORD
Al preservar el éxito del viernes, el real Holland llegó a siete salvamentos en estos pléiofs y empató la marca de todos los tiempos que comparten Koji Uehara (2013, Medias Rojas), Brad Lidge (2008, Filis), Troy Percival (2002, Serafines), Robb Nen (2002, Gigantes) y John Wetteland (1996, Yanquis). Mariano Rivera, el más grande cerrador de todos tiempos, consiguió 6 en una postemporada tres veces.
EL DATO: Los 16 imparables de los Gigantes en el cuarto partido fueron la mayor cifra en un choque de Serie Mundial desde los 17 de Boston en el primer desafío de 2007. Los Reales conectaron 12 y dejaron a nueve corredores en los senderos.
PARA HOY
Kansas City (Shields, 0-1, 15.00) en San Francisco (Bumgarner, 1-0, 1.29).
18 horas.
Cómo va la serie: 2-2.
T.V.: canal 2 local, ESPN y Fox Sports.
Los Gigantes retomaron el control de la Serie Mundial.
Anoche empataron 2-2 el Clásico con una contundente victoria de 11-4 y hoy mandarán a la loma al as de estos pléiofs, Madison Bumgarner. La experiencia y enorme capacidad de San Francisco para ganar en octubre (17-4 en sus últimos 21 partidos de postemporada) pesan de nuevo. Nunca entraron en pánico y eso comenzó con su mánager Bruce Bochy, quien se resistió a la tentación de usar a Bumgarner con tres días de descanso y luego, cuando Ryan Vogelsong explotó en la tercera entrada del cuarto encuentro, usó magistralmente a su bulpén -y a su banca- para no aceptar daño en las últimos seis actos y un tercio.
Hubo dos momentos clave en el triunfo de los Gigantes. La respuesta inmediata de los campeones de la Liga Nacional luego de que Kansas City se adelantó 4-1 en la tercera; en el cierre, sencillos del bateador emergente Matt Duffy, quien anotó, y Buster Posey, el de éste productor, mandaron el mensaje de que los locales no se iban a rendir y anímicamente levantaron al equipo y a la afición. Después, en la sexta, con el juego 4-4, Jarrod Dyson abrió con sencillo por los monarcas de la Americana, e inexplicablemente, el timonel Ned Yost no mandó a tocar la bola. Con el encuentro igualado y con el gran trío que tiene en el bulpén, lo lógico era buscar la ventaja a toda costa a esas alturas, pero Yost no jugó con el “librito” y lo pagó caro. El emergente Nori Aoki bateó para doble matanza y Alcides Escobar fue dominado. En el cierre, con hombres en primera y segunda sin aut, San Francisco sí ordenó el toque de sacrificio y el novato Joe Panik lo ejecutó a la perfección para desencadenar el ataque decisivo, que concretaron sencillos remolcadores de Pablo Sandoval y Brandon Belt. Tras ir abajo 1-4, San Francisco ya ganaba 7-4.
El venezolano Yusmeiro Petit, quien ganó, y los primeros cinco bateadores en su orden al bate marcaron la diferencia para San Francisco. El derecho, convertido en el “arma secreta” de los Gigantes, como lo llamó Tom Verducci, de Sports Illustrated, relevó a su compatriota Jean Machi y colgó tres argollas, parando en seco al ataque de los Reales y dándoles a sus compañeros la oportunidad de venir de atrás. Ahora en esta postemporada suma 12 episodios sin permitir carrera. ¡Let´s go! (¡Vamos!), exclamó hacia su dógaut luego de terminar su labor. Por su parte, los primeros cinco bates gigantes, Gregor Blanco, Panik, Posey, Hunter Pence y Sandoval, se combinaron para conectar 10 de los 16 incogibles de los de casa, con lo que empataron su segundo mejor total en un Clásico, impulsar ocho anotaciones y anotar esa misma cantidad. El desempeño de Pence fue particularmente impresionante, ya que además de irse de 5-3, con tres remolcadas y dos anotadas, corrió bien las bases y se lució en el bosque derecho.
Pence es uno de los principales líderes del club y a sus compañeros les encanta que por lo general encuentra formas de hacer que las cosas pasen. Ayer lo hizo al crear problemas con su bateo oportuno.
ROMO CUMPLE OTRA VEZ
Esta vez, los nuevos “Nasty Boys”, Kelvin Herrera, Wade Davis y Greg Holland, no fueron factor. La batalla de los bulpéns la ganó fácilmente San Francisco, pues los bomberos de Kansas City estuvieron pésimos. Frasor, Finnegan y Collins permitieron por lo menos un registro. El histórico novato Finnegan, quien pasó de la Serie Mundial Colegial a la de Grandes Ligas en un año, se llevó cinco carreras en un episodio y fue el derrotado. Pasó de la gloria al infierno en un día.
Sergio Romo no tuvo problemas para cumplir con su encomienda por segundo partido en fila. El derecho gigante lanzó pelota de un jit y un ponche en un acto.
La ofensiva con la que Kansas City se adelantó en la tercera fue el perfecto ejemplo del estilo de “béisbol pequeño” que tanto éxito le ha dado. El daño se hizo con dos autes y el ataque incluyó un robo de base, dos jits al cuadro, una base por bolas y par de sencillos. Velocidad y habilidad para poner la bola en juego. Así juegan los campeones de la Americana. Desafortunadamente para ellos, su abridor Jason Vargas, quien se vio titubeante en cuatro capítulos, se ponchó con la casa llena para poner fin a la amenaza, y poco después Petit puso orden. Esto se combinó con la estrategia casi perfecta por parte de Bochy, quien mandó a dos emergentes que batearon jit (Duffy y Joaquín Arias) y otro que recibió pasaporte y anotó (Michael Morse). Petit igual conectó imparable. En total, usó a diez jugadores diferentes en el noveno puesto de su orden al bate. Bochy también puso a Juan Pérez en el jardín izquierdo, en lugar de Travis Ishikawa, y respondió con el guante y produciendo una carrera.
El quinto duelo de hoy pinta para ser muy atractivo e interesante. San Francisco es el favorito para irse con ventaja de 3-2 a Kansas City porque tendrá en el centro del diamante a Bumgarner, intratable a lo largo de esta postemporada y cuya marca en Serie Mundial es 3-0. Sin embargo, los Reales tendrán igualmente a su as en la loma, James Shields, quien está deseoso de olvidar su mala apertura en el primer partido. Además, al no haber lanzado ayer, Herrera, David y Holland, el estelar trío de Kansas City, estarán bien descansados. Si Shields puede darles seis buenas entradas a los Reales, estarán en posición de poder aspirar a la victoria.
Hay buenas posibilidades de que el Clásico de Otoño se vaya al límite de siete juegos por primera vez desde 2011. Ambos equipos, como dijimos, están muy parejos, y son capaces de cambiar el momento a cada rato. Bumgarner le da la ventaja hoy a San Francisco en esta que ya es una serie al mejor de tres, pero habrá regreso a Kansas City y ahí lanzarán los veteranos Jake Peavy y Tim Hudson, éste en caso de que haya séptimo, y ninguno pudo vencer a los Reales en su primera oportunidad.
Yost dijo que “en secreto esperaba que esta serie se fuera a siete partidos por lo emocionante y vibrante que puede ser”. Parece que el deseo del timonel real podría cumplirse.
HOLLAND, POR EL RÉCORD
Al preservar el éxito del viernes, el real Holland llegó a siete salvamentos en estos pléiofs y empató la marca de todos los tiempos que comparten Koji Uehara (2013, Medias Rojas), Brad Lidge (2008, Filis), Troy Percival (2002, Serafines), Robb Nen (2002, Gigantes) y John Wetteland (1996, Yanquis). Mariano Rivera, el más grande cerrador de todos tiempos, consiguió 6 en una postemporada tres veces.
EL DATO: Los 16 imparables de los Gigantes en el cuarto partido fueron la mayor cifra en un choque de Serie Mundial desde los 17 de Boston en el primer desafío de 2007. Los Reales conectaron 12 y dejaron a nueve corredores en los senderos.
PARA HOY
Kansas City (Shields, 0-1, 15.00) en San Francisco (Bumgarner, 1-0, 1.29).
18 horas.
Cómo va la serie: 2-2.
T.V.: canal 2 local, ESPN y Fox Sports.
