Nuevo cese de piloto en la cueva: la gran oportunidad de Roberto Pérez
La salida de tu mejor abridor al béisbol de Japón. Constantes modificaciones en la alineación y el manejo del pitcheo. Tres mánagers en lo que va de la temporada.
Esta no es la fórmula para tener a un equipo ganador.
Los Leones simplemente no encuentran la forma de salir del marasmo en el que se metieron desde la segunda mitad de la temporada de 2011. En otro cambio que es un tanto sorprendente porque el equipo disputaría hoy el partido por el boleto directo a pléiofs, con el Aguila de Veracruz, y está a sólo tres juegos del tercer sitio, Oaxaca, la directiva yucateca anunció en escueto boletín, en las primeras horas de hoy, y tras la victoria ante los Vaqueros Laguna, que cesaron a Marco Antonio Guzmán. Roberto Pérez dirigirá a las fieras por el resto de esta campaña, según una fuente del equipo.
Ya van cinco timoneles desde el arranque del calendario de 2012: Juan José Pacho, Willie Romero, Daniel Fernández, Guzmán y ahora Pérez Aguilar. Pese a tener un róster notablemente mejor al del año anterior, los melenudos siguen sin poder lograr un mes ganador desde mayo de 2011, cuando los dirigía Lino Rivera; eso tendrá que cambiar este mes o el próximo si aspiran a meterse a la postemporada. No se le puede echar la culpa de todo a la directiva. Era difícil negarle a Ken Ray una oportunidad como la que le llegó; las lesiones están afectando y Guzmán batalló para encontrar a su equipo ideal. Sin embargo, tras darle las gracias a Daniel Fernández cuando comenzaba la competencia y el equipo estaba en buena posición, contrató a Guzmán, lo cual no fue visto bien por muchos debido a que el ex receptor ha logrado muy poco como timonel y no ha durado en las plazas done tuvo esa responsabilidad. Haciendo justicia al “Buzo”, algunos de sus movimientos funcionaron –colocar a Jonathan del Campo de segundo, con lo que repuntó con la majagua; la rotación en la receptoría benefició a Said Gutiérrez y Héctor Páez; José Manuel Orozco y sus compañeros despertaron a la ofensiva el mes pasado, tras ciertos ajustes-, pero su forma de usar el pitcheo no agradó y en general fracasó en su intento de que los Leones sean consistentes. Ganó cinco de nueve series que disputó y perdió las últimas dos.
Los selváticos parecen estar en un periodo similar al más difícil de George Steinbrenner con los Yanquis de Nueva York, cuando los pilotos duraban meses o semanas en el Bronx. ¿Cómo hablar de un nuevo proyecto y nueva etapa, como en la pretemporada, si no se tiene continuidad, si hay mánager nuevo casi cada mes? Integrar más gente de béisbol a la oficina –Juan José Pacho al principio, ahora es couch, Eduardo Valenzuela, entre otros-, ayudó en el reforzamiento de la base mexicana del plantel y contratación de extranjeros rendidores como Angel Berroa, Ramón Ramírez, Joe Thurston y Luis Vizcaíno. Pero en uno de los puestos más importantes, el de mánager, la directiva se ha ponchado. Willie Romero, a quien decidieron no retener, está haciendo un sólido trabajo con el discreto plantel de Monclova. Con tanto cambio, parecería que la situación es crítica en la cueva. No es así: un juego es la distancia con Veracruz. Con tres pilotos, las fieras ya tienen tantos como Tabasco, Campeche y Minatitlán, los peores de la Zona Sur.
Está claro que estos Leones tienen para rendir más. Anoche, Ramón Ramírez condujo la sexta lechada combinada del equipo –la máxima cifra en una liga dominada por las ofensivas, y su efectividad (4.14) sólo es superada por la de Veracruz (3.61), aunque tendrán que encontrar la forma de sobrellevar el durísimo golpe de perder a Ray y ser la base de un conjunto cuyo bateo vive entre la luz y la sombra. ¿Sacará Roberto Pérez el máximo de este plantel? Esta es la gran oportunidad para uno de los elementos principales de la organización en los últimos años; pocos la conocen como el de Cansahcab, encargado por mucho tiempo del desarrollo de jóvenes para la franquicia y del puesto de couch en tercera base. Con su apoyo, surgieron figuras como Oliver Pérez, Alfredo Aceves y Oscar Rivera. Ahora, la misión es componer el rumbo de una nave llena de jugadores con experiencia, construida para el ahora.
Roberto, por cierto, dirigirá a Julio Pérez Toledo, una combinación de padre-hijo que tal vez sea inédita en la cueva.
BORGES Y DEL CAMPO, LESIONADOS
Otro obstáculo para las fieras son los problemas físicos que aquejan a Jonathan del Campo, uno de sus mejores bateadores en mayo, y Luis Borges. El primero tiene un pequeño tirón en una pierna, mientras que el yucateco se recupera de un golpe. Se espera que retornen a la actividad este fin de semana o la próxima semana. El jardinero José Orozco ya está listo para volver a la actividad.
La fuente agregó que el club mantiene su búsqueda de un bateador y un pítcher, y que es más probable que ahora se enfoquen a un lanzador para apuntalar el bulpén. Uno movimiento cuestionable de la directiva fue adquirir de Saltillo a Francisco Félix, el pítcher que más carreras ha aceptado en esta temporada en el circuito.
El joven receptor Carlos Mendívil ya fue activado.
RAY, A HACER EL MISMO TRABAJO EN JAPÓN
En una inusual rueda de prensa en el Kukulcán, ya que rara vez presentan a jugadores que llegan o a los que se van, y en este caso fueron ambas, los Leones presentaron al derecho canadiense James Avery, quien esta noche debuta frente a los Acereros, y anunciaron la partida a tierras niponas de Ray. Ambos pítchers extranjeros se desearon suerte. Poco después, el estadounidense, uno de los lanzadores más sobresalientes este año en la LMB, habló amablemente con Newsyu sobre su extraordinaria aventura de prácticamente 20 años en los diamantes, que lo ha llevado del retiro a las Grandes Ligas y a puntos tan lejanos como Taiwán y Corea.
¿Qué te dejó jugar en este equipo y en esta ciudad?
“Fue algo extraordinario. Uno se siente cómodo aquí, es algo difícil de encontrar, esta sensación de calma. La gente, mis compañeros y la directiva me trataron de maravilla”.
¿Crees que es posible volver a Grandes Ligas (debutó en 1999 con Kansas City y regresó en 2006 con Atlanta)?
“Mi trabajo ahora es ir allá (con las Aguilas de Rakuten, de Japón) y hacer la misma labor que hice aquí. Y ojalá todo salga bien”.
¿Qué te parece el nivel de la Liga Mexicana?
“Bueno, el nivel de juego es muy bueno. Hay varios ex jugadores de Grandes Ligas. Jugar acá me ayudó a recibir esta oferta”.
¿Cómo describes tu carrera en el béisbol?
“Ha sido interesante, no cambiaría nada. Aprendí mucho y estoy agradecido por todo”.
¿Cuál es el mejor momento de tu trayectoria?
(Sonríe cuando se le recuerda un ponche a Barry Bonds, “claro ese fue el primero de mi carrera”). “Jugar con los Bravos, es fue el momento más destacado, de niño en Atlanta crecí apoyando a ese equipo y poder jugar con ellos fue lo máximo”.
¿El momento más difícil?
“La decisión de retirarme en 2004. Afortunadamente, las cosas cambiaron”.
AVERY, CONCENTRADO EN LOS LEONES
Avery, de casi 29 años, 10 menos que Ray, afirmó a Newsyu que “mi meta, como la de todos, es llegar a Ligas Mayores, pero por ahora sólo pienso en cómo ayudar aquí”. La temporada pasada, lanzó en la filial de Doble de los Tigres de Detroit, y en el invierno, para los Algodoneros de Guasave. Comentó que el apoyo de su familia fue clave para su carrera en el béisbol, y que éste le gustó desde niño, pese a estar en el país del hóckey sobre hielo. “Era aficionado de los Azulejos de Toronto”, expresó.
