Urías: "Quiero ser el próximo Valenzuela"
Julio Urías es una de las nuevas promesas del béisbol mexicano. Ya debutó como profesional a los 16 años y sueña con emular a Fernando Valenzuela.
El pequeño Julio es el protagonista de nuestra lectura recomendada, un artículo de Ashley Marshall para mlb.com, que Newsyu traduce para usted:
“Cuando Julio Urías nació el 12 de agosto de 1996, Bill Clinton estaba en su tercer año como presidente de Estados Unidos, ’El Día de la Independencia’ llevaba un mes en el cine y ‘Macarena’ era el número uno en el Billboard Hot 100.
Ese fue el año en el que los DVD’s por primera vez estuvieron disponibles al consumidor en Japón, Atlanta fue sede de los Juegos Olímpicos y eBay salió a escena.
¿Qué estaba haciendo a los 16 años? Probablemente no ponchando a tres bateadores en fila en su estreno profesional, como lo hizo Urías el domingo.
El adolescente mexicano sirvió seis chocolates –todos tirándole-, en tres entradas en blanco durante la derrota de su equipo, los Loons de Great Lakes, 2-1, frente a los Dayton Dragons, en Clase A. Urías recetó anestesias a los tres primeros a los que se enfrentó y ponchó a Robert Ramírez en la segunda entrada, en la que evitó daño pese a dos sencillos.Engomó a Brent Peterson y Joe Terry en un tercer acto sin jit, antes de dejarle las cosas al bulpén.
‘Hice un muy buen trabajo para tener sólo 16 años en mi primer actuación como profesional’, señaló el zurdo a través de su compañero de equipo, Alan García. ‘Me sentí muy bien. Ataqué desde el primer lanzamiento con mi recta y los acabé usando el cambio y slider’.
Los Dodgers de Los Angeles firmaron al mexicano en agosto pasado, sólo 11 días después de que se convirtió en elegible al cumplir 16 años. Los angelinos obtuvieron sus derechos de los Diablos Rojos del México (de la Liga Mexicana). Como lo reportó ‘Baseball America’, sólo una parte del bono por el que firmó (no se sabe la cantidad) va contra el tope salarial internacional de 2.9 millones de los Dodgers.
El oriundo de Culiacán, quien estaría ahora en su segundo año en la preparatoria, impresionó en su estreno.
‘Julio fue extremadamente efectivo’, indicó el mánager de los Loons, Razor Shines. ‘Atacó a los bateadores. Se vio como un pítcher de más edad. Nos agradó ver eso de él’.
De sus 52 lanzamientos, 35 fueron straics y mantuvo la compostura ante bateadores hasta seis mayores que él. Joe Terry, el segunda base de 23 años de los Dragons, a quien Urías ponchó dos veces, estaba comenzando la primaria cuando el mexicano nació. Terry fue reclutado por los Medias Blancas, mientras Urías estaba todavía en la primaria.
‘Todos los couches en la organización han ido paso a paso desde que llegué a Estados Unidos. Estoy muy feliz por la oportunidad que me dan de lanzar en esta liga’. El promedio de edad para pítchers en la Liga del Medio Oeste es casi 22 años. Para poner en perspectiva el debut de Urías, ningún otro pelotero en el circuito nació en 1996, y sólo otros dos (Víctor Sánchez y el también mexicano Roberto Osuna) lo hicieron en 1995.
‘Mi sueño es llegar a las Grandes Ligas tan pronto como sea posible’, afirmó el jovencito. ‘No sé cuál sea el plan para mí, pero por ahora quiero quedarme aquí y hacer mi trabajo’.
“Estoy muy honrado por estar con los Dodgers. Era mi sueño firmar con un equipo profesional y los Dodgers ofrecieron el mayor contrato. Estoy muy feliz porque Fernando Valenzuela jugó con los Dodgers y quiero ser el próximo Valenzuela”.
RECORRIENDO LOS DIAMANTES
Dodgers y Serafines, que hoy abrieron una inusual serie de cuatro encuentros (dos en casa de cada uno) en el Dodger Stadium, van por rumbos opuestos.
Si los primeros tuvieran a tres o cuatro jugadores más como Adrián González, otro pájaro les cantaría. “El Titán” tuvo una sobresaliente actuación ante San Luis, que tiene uno de los cuerpos de serpentinas más duros del béisbol, pero los angelinos perdieron la serie 2-1 para quedar con 20-28 y seguir en el sótano de la División Oeste de la Nacional. Las diferencias entre el jardinero Andre Ethier, quien no fue titular anoche, y Don Mattingly, empeoran la situación del piloto, que parece estar cada vez más cerca de quedarse sin trabajo. Sin importar qué tan dura sea la situación, el mexicano no deja de responder. En sus últimos cinco encuentros, previos al de anoche, bateó .316, con par de cuádruples y siete carreras remolcadas, para colocarse de nuevo en el “top 10” de bateo del Viejo Circuito y empatar en el cuarto lugar de impulsadas (36). Ningún otro dodger está al nivel ofensivo del mexicano.
Los Serafines, en cambio, hilvanaron ocho victorias, aunque contra equipos de mediana calidad como Medias Blancas, Marineros y Kansas City, y poco a poco salen del atolladero en el que se metieron debido a su pitcheo, el cual también mejora. Josh Hamilton (.265, 6CP en sus anteriores 5 juegos) aún no está a su nivel de estrella, pero el fenómeno Mike Trout (.342, 12C, 7CP, 2HR) se está luciendo para un club que aspira a grandes cosas.
-Los Yanquis de Nueva York se mantenían antes de la jornada de ayer apenas arriba de Boston en la División Este de la Americana, gracias a que el fin de semana se llevaron dos de tres en la casa de las Rayas de Tampa Bay, con todo y que su mejor pítcher, C.C. Sabathia, siguió sufriendo en uno de sus escenarios terroríficos, el Tropicana Field. El triunfo del sábado fue especialmente dulce para los Mulos, que continúan mostrando una tremenda tenacidad para sacar victorias con un róster limitado. A un straic de perder, Brett Gardner bateó sencillo productor de la carrera del empate, luego que Brennan Boesch conectó doble remolcador, lo que propinó a Fernando Rodney su quino salvamento desperdiciado. Lyle Overbay, a quien los Bombarderos no se podrían dar el lujo de dar de baja ante el inminente regreso de Mark Teixeira porque es su segundo mejor productor, definió con un bombazo a las gradas del jardín derecho. Mariano Rivera cerró con su salvamento 18 en otras tantas oportunidades. Hoy, en el primero de la Serie del Metro, los Mets vencieron 2-1 a los Yanquis.
-Espectacular regreso tuvo a la Gran Carpa Alfredo Aceves, en una jornada en la que arrancaron de lleno los duelos interligas en las Ligas Mayores y el béisbol festejó el Día de los Veteranos con uniformes especiales y homenajes. Esta noche, frente a Filis de Filadelfia, en el Fenway Park, “El Patoncito” espació siete imparables y aceptó un registro en seis actos. Dio tres bases y ponchó a cuatro.
-El sábado, apoyado en su impresionante buen control, el sonorense Marco Estrada logró una de las actuaciones más dominantes para un mexicano en el año, en la victoria de Milwaukee, 2-1, sobre los sorprendentes Piratas de Pittsburgo. Estrada (4-2) lanzó pelota de cuatro incogibles y un registro en siete rollos, pero lo mejor fue que ponchó a ocho, no dio pasaporte y de sus 100 lanzamientos, 73 fueron en zona buena. Puso la bola donde quiso.
