El ABC del Béisbol

Tras su campaña récord, Morejón enseña a jóvenes peloteros y se prepara para el Pacífico

Oswaldo Morejón ya dejó por ahora de repartir jits por todo el diamante, pero no se aleja del deporte de sus amores, del que dice, nunca quiere estar desligado por completo.
Después de una temporada de récords en su estreno con los Vaqueros Laguna, el yucateco imparte el “Curso-Taller Béisbol”, que termina hoy en el Instituto Tecnológico de Mérida, donde niñas y niños aprendieron a detalle los principales fundamentos y aspectos teóricos del “rey de los deportes”. Morejón fue auxiliado por Cuxo Martínez, Daniel de la Torre, entre otros, y las sesiones fueron parte del entrenamiento de las niñas “Flower Power”, el equipo que ayudan a coordinar el segunda base y su esposa, Lizeth López, la principal promotora del béisbol infantil en el estado. En total se trabajó en las sesiones con 40 personas, incluyendo jóvenes del equipo del Tecnológico. “Trabajamos en el aspecto teórico, que es muy importante para que luego en el terreno tengan idea de qué hacer. Enfatizamos en la mentalidad, el perfil, en que te veas como campeón. La actitud es clave. En este juego el 80 por ciento es mental y el 20% físico”, expresó ayer en el Tec, antes de la sesión, con un bate en mano y de muy buen ánimo.
Morejón tiene razones de sobra para sentirse motivado. Su histórica actuación con el conjunto de Torreón, después de 16 campañas en Yucatán, es sólo una de ellas. El próximo año organizarán la segunda edición de la Copa Princesa Maya, que en esta ocasión, con el apoyo de la Federación, servirá como selectivo para formar al representativo nacional femenil para los Panamericanos. Antes, el capitán de los Vaqueros defenderá por segunda vez en la Liga Mexicana del Pacífico la franela de los Venados de Mazatlán, equipo con buenas expectativas por la forma en que cerró la temporada invernal anterior. El 11 de septiembre viaja para abrir la pretemporada al día siguiente. “Hay que continuar la buena temporada que tuvimos al final el año pasado. Tuvimos un cierre increíble y quedamos con ganas de más. La meta es buscar el campeonato”.
En una entrevista con este reporte, Morejón, quien conectó 181 jits, relató que la temporada en la que se convirtió en el yucateco con más imparables en la historia y en el mexicano con más incogibles desde los 227 de Miguel Suárez para el México en 1977 (la marca de la liga), “fue diferente, pero tranquila”. A pesar de las distancias, su esposa y tres hijas mantuvieron un permanente contacto con él. Morejón, incluso, hizo sacrificios importantes como pasar varios lunes de descanso en Mérida, y luego viajar para seguir jugando. “Estuvimos bien como familia, nos programamos para estar unos días ‘separados’, pero nos vimos seguido, fueron a Torreón, nos vimos en las giras cerca de Mérida. La pasamos bien”, expresó Oswaldo.

“NO SE LOGRÓ EL OBJETIVO”
A pesar de imponer marcas personales en varios departamentos ofensivos como porcentaje de bateo (.383), carreras (83), dobles (36), jonrones (9), Morejón no quedó totalmente satisfecho. Laguna se mantuvo en la pelea por un puesto a los pléiofs hasta el último fin de semana de la campaña regular, pero no le alcanzó. “En lo personal fue una temporada exitosa, la mejor de mi carrera, pero no se logró el objetivo que era clasificar a los pléiofs y buscar un campeonato. Lo positivo del equipo fue el desempeño de los jóvenes, fuimos el equipo que más jóvenes tenía en su róster. Hay que darles seguimiento ( Óscar Félix , Madero, Figueroa , Óscar Ramírez , Campas, Galaviz, Rentería, etc. ). Necesitamos pequeños ajustes en la parte final de los juegos, se nos fueron muchos en el último inning. Mi futuro es en Vaqueros, quedamos todos muy contentos y a continuar con este proyecto”.
Desde 2000, el único pelotero, nacional o extranjero, con más inatrapables en la LMB que Morejón fue Oscar Azócar (Oaxaca, 185), precisamente en aquel año. El ex capitán de los Leones de Yucatán superó lo hecho en los últimos años por luminarias como Julio Franco (178 en 2001 con los Tigres) y Matías Carrillo (175 en 1999 con los bengalíes). La de Oswaldo fue una de las actuaciones más grandes con la majagua para un yucateco en todos los tiempos. ¿A qué se debió su éxito?
“Las claves fueron varias: primero el disfrutar y estar tranquilo en el terreno de juego. El utilizar todo el campo para batear, antes perdía turnos queriendo jalar la pelota; me enfoque a batear hacia el centro y me funcionó mucho. La Zona Norte tiene parques donde la bola avanza más, y aunque yo no di muchos jonrones, sí influye. Una cosa importante es el clima. En el sur te desgastas más y en el norte el clima es más agradable. Hace sol también, pero casi no sudas. Puebla, México , Aguascalientes y Saltillo son climas frescos”, comentó.
“Es una satisfacción enorme el superar a grandes jugadores como Matías y Franco. Nunca me imaginé llegar a tantos jits. Cuando me di cuenta que ya estaba cerca de ellos y todavía faltaban juegos, fue que pensé que era posible. Pero trate de seguir igual y no presionarme”.
Añadió que “mis compañeros fueron fundamentales en esto. Desde el primer día de la pretemporada me recibieron con mucho agrado y en ningún momento hubo malas vibras, a pesar que desde ese primer día me pusieron de capitán. Yo quería tener una muy buena temporada, como siempre lo pienso. Me fijo mis metas personales, pero la verdad fueron todas superadas”.

YUCATECOS DESTACADOS
Morejón Martínez fue uno de varios yucatecos que demostraron su talento de los campos de la Liga Mexicana este verano. También con los Vaqueros, Línder Castro mostró que puede ser un sólido abridor; Fernando Villalobos se lució como cerrador en Tabasco; Manuel Flores fue el abridor más consistente de Veracruz, y Alex Rivero se convirtió en titular con el Aguila en la recta final del calendario. Todos ellos, a excepción de Villalobos, se formaron en la organización de los Leones, al igual que el segunda base estrella. “Me da mucho gusto que les está yendo muy bien, son jugadores que han madurado mucho fuera de casa. Faltó un poco más de paciencia con ellos. Son jugadores jóvenes todavía y tienen mucho que dar. Se están dando cuenta que hay béisbol en otras partes y donde también pueden hacer su trabajo. Los felicito mucho”, manifestó.
Igualmente se refirió a la influencia de Luis Arredondo en su carrera y su vida. “El Rayo” había dicho que esta sería su última temporada, pero cuando los melenudos retiraron su número 2, anunció que volverá en 2014. “’El Rayo’ es un excelente jugador, siempre un peleador en el ‘home’ y corriendo las bases. Es una máquina de bateo. ¿Cómo persona? Es un gran amigo mío, nos mantenemos en contacto. Es un excelente padre de familia y un amigo en quien puedes confiar. Me enseñó a ser un buen segundo bate. Siempre había que dejarlo correr por ser el primer bate y robador, y como segundo nuestra función es que el esté en posición de anotar. Aprendí a batear con 2 straics. Un merecido homenaje y reconocimiento por haber retirado su número 2 con los Leones. ¡Felicidades Rayo!”, indicó el pelotero que fue el más difícil de ponchar en el circuito este año y que terminó bateando al menos un jit en cada uno de sus últimos 22 encuentros, además de que logró otra racha de 17 juegos con imparable. En la lluvia de imparables que fue para él la campaña 2013, hay dos que nunca olvidará: “El primero como vaquero, en Aguascalientes, contra Edward Valdez (un batazo por en medio del campo). Y el 1,769 a Sanit (Amauri, abridor de los Tigres)”, para dejar atrás la marca para un yucateco de Juan José Pacho.
Recordó que “fue un momento muy emocionante el que un amigo y compañero en Mazatlán me haya dado la pelota del récord. A Walter Silva, de Monterrey, le conectó el incogible 176, con el que superó al “Coyote” Carrillo como el mexicano con más inatrapables en la campaña en los últimos 37 años en el circuito. “Cuando supe que Walter pitchearía, pensé, bueno le tocará a mi cuate que le dé el jit. Y así fue, en mi primer turno. La gente aplaudió ese momento. El apoyo de la gente fue todo el año, hasta el último momento estuvieron con nosotros. Se dieron cuenta que todos los juegos los peleamos hasta el final”.

FICHA
Oswaldo Morejón Martínez nació el 4 de agosto de 1978 en Mérida, Yucatán. Con los Leones se formó y se convirtió en una figura de la LMB; fue pieza clave del equipo campeón en 2006 y subcampeón en 2007, y en éste último año impulsó 77 carreras, que es aún su récord personal. En 2005 y 2009, se robó 22 y 20 bases, respectivamente. Tiene 11 campañas con al menos 100 jits.

 

Tras su campaña récord, Morejón enseña a jóvenes peloteros y se prepara para el Pacífico