El ABC del Béisbol

Manuel Flores, Alex Rivero y el Aguila tratatarán de salir adelante de nuevo

Manuel Flores y Alejandro Rivero ya saben lo que es estar contra la pared esta temporada.

Cuando los Rojos del Aguila de Veracruz perdieron 12 de sus primeros 13 partidos, pocos creían que los campeones de la Liga Mexicana se iban a poder levantar para defender su título. Durante un turbulento junio, en el que perdieron 17 de 26 partidos, el mánager Lino Rivera, quien había reemplazado a Pedro Meré, fue despedido tras liarse a golpes con Jorge Guzmán y su normalmente confiable pitcheo naufragó con una efectividad de 5.80, muchos los dieron por muertos. Pero en julio, como Manuel contó, recuperaron el buen béisbol –de sólidos fundamentos-, que los llevó a la cima y con una barrida de fin de semana en el Parque Kukulcán, donde Flores, de Chicxulub, y Rivero, de Temax, vieron comenzar sus respectivas carreras, aseguraron el boleto que los tiene en la pelea por el bicampeonato.

Ahora el panorama es complicado de nuevo. El pitcheo de los Tigres de Quintana Roo dominó en los primeros dos encuentros de la Serie de Campeonato de la Zona Sur y a partir de mañana, los monarcas están obligados a ganar por los menos dos de tres en casa para seguir con vida. “Se veía difícil, pero estamos jugando para nosotros, para nuestras familias y en eso se ha basado el éxito de estos partidos”, indicó en entrevista con 11AM el derecho yucateco, quien abrirá el tercer partido, mañana, en el “Beto Avila” del puerto jarocho. Esa inspiración ayudó a la dupla de yucatecos a hacer un aporte importante para el Aguila en la recta final de la temporada y en la primera ronda de los pléiofs, en la que eliminó a Ciudad del Carmen, el mejor club en el calendario regular y que lucía con material para llegar más lejos.

Ya bajo el mando del timonel Eddie Castro, Flores compiló marca de 2-0 en tres apariciones en julio, dos de ellas como abridor, y sólo permitió cuatro carreras en 12 episodios y un tercio, en los que ponchó a ocho y dio tres bases por bolas. En dos salidas en pléiofs, todavía no permite carrera limpia. Castro confió en Rivero como su torpedero y el versátil jugador de cuadro respondió con una defensiva segura y un porcentaje de bateo de .275, con 9 carreras producidas y 13 anotadas en julio. Contra los Delfines, su capacidad para tocar la bola y velocidad le fueron muy útiles al equipo.

UNA CONSOLIDACIÓN TRAS OTRA

Un año después de que Flores debutó con los jarochos y con el apoyo de su paisano Enrique Couoh, el couch de pitcheo, logró la mejor campaña de su carrera, Rivero Torres, el hijo del gran Géner Rivero, consiguió lo mismo. Al igual que Manuel, surgió del sistema de desarrollo de los Leones de Yucatán; en la cueva estuvieron juntos en 2011. Luego de disputar 50 partidos ese año y la misma cifra en 2012 con los melenudos, éstos lo cambiaron a los Rojos por el prospecto Jorge Luis Acosta Valdez en el invierno, debido a que tenían muchos jugadores de cuadro y querían que Alex jugara. Con el Aguila, ha hecho eso y más. Fácilmente estableció sus récords personales en partidos (90), turnos al bate (251), porcentaje de bateo (.259), carreras anotadas (37), imparables (65), carreras producidas (17) y robos de base (9). “Alex es mi compañero de cuarto en las giras, es una gran persona y compañero”, comentó Flores Pérez.

En su primera intervención en postemporada, está batallando en la caja de bateo (.154, de 26-4, con dos anotadas y una remolcada), pero antes dejó una grata impresión por su oportuna ofensiva y eficiente fildeo. Con corredores en base, bateó .327 en 98 turnos; con corredores en los senderos y dos autes, .349 en 43 oportunidades; con corredores en posición de anotar, .309 en 55 turnos; en esa situación y dos autes, .323 en 31, y con la casa llena, .500 (4-2, con 5 remolcadas). Pero es su defensiva principalmente lo que lo puede mantener durante varios años en el circuito. Con fildeo fino y efectivo como el de su papá, cometió sólo tres pecados en 304 oportunidades en la intermedia, la posición que más jugó, para un porcentaje de .990. De impecable calificó Flores la defensiva de su paisano, que encaja perfectamente en un club que basa su éxito en la prevención de carreras.

FLORES: NUEVO PASO HACIA ADELANTE

Por su parte, Flores dio otro paso importante en su carrera.

Fue el abridor número uno del cuerpo de serpentinas líder en efectividad del circuito. Empató en el liderato de triunfos (8) con Leonardo González, su récord fue el mejor (8-6) y en porcentaje de carreras limpias admitidas (3.81) quedó arriba de Tomás Solís (4.00), Pítcher del Año la campaña pasada, y Lorenzo Barceló (4.54), uno de los grandes héroes del campeonato. Ningún abridor jarocho tuvo un mejor WHIP (bases y jits permitidos por entrada lanzada) que el 1.35 del yucateco. Tal vez la principal diferencia entre el pítcher del Aguila y el que no se pudo consolidar en Yucatán es el control. Con los Leones siempre batalló para tirar straics consistentemente; en su primer año en Veracruz mejoró notablemente (71K, 44BB) y en éste su control fue excelente (79K, 23BB).

“El control es fundamental para un lanzador, eso te lo da la experiencia, el lanzar en los juegos y sobre todo en las prácticas”, señaló.

En los pléiofs, el de Chicxulub Puebla ha confirmado porqué puede convertirse en un estelar. Dominó a Tabasco en un duelo de vida o muerte y lanzó una joya en Ciudad del Carmen para eliminar a los Delfines. Flores reconoce la labor de Humberto Sosa, el cátcher en la mayoría de sus juegos. “Me entiendo muy bien con él”.

El yucateco está en su quinta final de zona, la segunda con Veracruz luego de participar en tres y ganar dos con los Leones. “Uno lo sueña, pero pues pocos lo logran”, afirmó. “La experiencia te ayuda a controlar los nervios, a estar mejor concentrado. Porque son partidos importantes en los cuales un error o falta de concentración te pueden costar el juego”. Manejar la presión y estar concentrado serán vitales contra un equipo con tanta experiencia y calidad como los Tigres. Mañana, los reflectores apuntarán al yucateco, que tratará de extender una campaña de los campeones que parecía no iba a llegar a estas alturas.
 

Manuel Flores, Alex Rivero y el Aguila tratatarán de salir adelante de nuevo